La llegada del perro a una casa con niños
Quizá estés pensando en incorporar un perro a tu familia. Decidir educar a los hijos en el disfrute y las responsabilidades de una mascota es una de las decisiones más importantes que se pueden tomar, y a nuestro juicio, una de las más sanas y enriquecedoras.
Sin embargo, aunque todos los niños hacen lo imposible por tener un perro, hay que ser conscientes de que la promesa “yo me ocupo de él” llega pocas veces a buen fin, y son los padres quienes terminan haciéndose cargo del animal. Por tanto, hay que tener claro si realmente vemos capacitados en ese momento a nuestros hijos como para mantener esa “promesa de dedicación incondicional” con que nos regalan los oídos en cuanto sale el tema. Regalar un perro a un niño, por mucho que lo desee, sin tener previamente una conversación (o doscientas) seria y reflexiva sobre lo que implica tener un animal es un error garrafal.
Más importante aún, hay que ser sinceros sobre si nos vemos capaces de, cuando flaqueen, estar ahí para serenamente explicarles que el perro es su compañero, un ser vivo que necesita cuidados, y que confía en ellos para proporcionárselos. Pelear para que el niño saque al perro obligado… suele terminar en que los padres son finalmente los que terminan encargándose del animal. En ese caso, plantéate si estás dispuesto, honestamente, a hacerlo.
| ANTES DE DECIDIR TENER PERRO Un perro no un juguete. Es una gran responsabilidad y debe ser una decisión plenamente meditada. Toda la familia debe estar de acuerdo y ser consciente de que es un ser vivo del que nos haremos responsables durante muchos años. Exactamente del mismo modo que uno es responsable de sus hijos, debe estar dispuesto a serlo de su perro. Antes de adquirir o adoptar uno, has de tener en cuenta una serie de cosas, para evitar que luego tengas que arrepentirte de haberle llevado a casa. Has de elegir un erro acorde con tu carácter y modo de vida, y también de acuerdo con el lugar donde vives. Un perro agresivo o dominante no es bueno si hay niños en casa. |
Los beneficios de crecer con perro
Por encima de todo, crecer con un perro en casa estimula la afectividad del niño y ayuda a que sean más sociables. Los niños que crecen con perro no les temen de mayores, por no serles desconocidos, y aprenden a relacionarse con ellos de manera adecuada y respetuosa.
Además, los niños que crecen con mascotas lo hacen con más autonomía y seguridad, ya que asumen pequeñas responsabilidades, se hacen conscientes de que los otros seres tienen necesidades (espacio, tranquilidad, tiempo) y aprenden a respetar normas.
Y por supuesto se educan en un respeto a la naturaleza y los animales.
Además hay estudios que indican que los niños que durante el primer año y medio de vida se crían en entornos con animales (gatos, perros) son propensos a desarrollar en el futuro muchas menos alergias que los que se crían sin mascotas. Simplemente hay que mantener unos hábitos higiénicos básicos como lavarse las manos con frecuencia, vigilar que el niño se lave las manos cuando termine de jugar con el perro y siempre antes de comer, enseñarle a no besar al perro y limpiar con frecuencia suelos, alfombras y tapicerías cuando el niño comience a gatear. Y mantener a nuestro perro en buen estado de salud y convenientemente desparasitado.
El niño, el perro y las normas
Los niños y los perros pueden y deben vivir en armonía, pero igual que enseñamos al perro a estar calmado en presencia del niño, a obedecer, etc, debemos también enseñar al niño:
- A acariciar al perro con suavidad
- En vez de acariciar la cabeza del perro, y mucho menos por arriba o el hocico o los ojos, que lo haga en el pecho o el abdomen. Le podemos enseñar guiándole nosotros con nuestras manos. No dejarle que le “sorprenda” por detrás, ni le tire del rabo ni las orejas, hasta el perro más bueno del mundo puede asustarse.
- No invadir el espacio vital del perro: no inclinarse sobre él, sobre su cabeza, no acorralarlo. Acercarse amistosamente con respeto.
- El perro no es un juguete más, sino un compañero de juegos. Igual que no permitiríamos a nuestro hijo que aporreara con un juguete a otro niño, no debemos hacerlo con el perro.
- El perro tiene unos hábitos y rutinas que hay que respetar. El sitio de dormir es su “refugio” y no debe molestarse al perro cuando voluntariamente se va allí para estar tranquilo. El momento de la comida hay que dejar tranquilo al perro, no permitir que el niño moleste al perro cuando come.
- A todos los perros les sobreexcitan los movimientos bruscos y los gritos (tan propios de los niños). Enseñar al niño que no hay que correr en presencia del perro, pues le perseguirá, seguramente sin más intención que jugar, pero los niños tienden a subir los brazos y asustarse (obviamente NO podemos regañar al perro!!). Hay explicarle al niño que no debe comportarse así porque el perro se equivoca y lo perseguirá para jugar, y que no debe asustarse ni “hacer un mundo” de ello (evitaremos que el niño coja miedos, de lo contrario, si regañamos al perro, estaremos fomentando en la cabeza del niño que el perro es “malo”). Lo mismo pasa con los chillidos agudos de los niños.
- El juego de perseguir siempre debe ser: el perro persigue al niño (o a la persona), nunca al revés. Si el niño persigue al perro, al principio puede resultar divertido, pero el perro puede sentirse acosado y si se le “acorrala”, aunque sea accidentalmente, puede responder. Además no conviene acostumbrarle a “ser perseguido” porque es un juego que a los perros les encanta y puede que lo extrapole al parque y nos cueste más que se deje coger para atarlo.
Un perro no es un regalo
Nunca regaléis un perro por un cumpleaños, por Navidad … sin haberlo consensuado previamente con toda la familia, y sin pensarlo bien. El niño debe haber comprendido las responsabilidades que conlleva y que su nuevo compañero no es un juguete, tiene sentimientos. Además, “lo bueno se hace esperar”; la inmediatez que exigimos en esta vida moderna nuestra impide muchas veces disfrutar de ese tiempo de “espera”, de esa expectativa que añade “valor” a lo que deseamos.
Además, lamentablemente, la mayor parte de los abandonos de perros en nuestro país se producen, oh, qué casualidad, en los meses de inicio de verano, y oh, qué casualidad otra vez, son cachorros o jóvenes por debajo del año de edad…aquellos tiernos cachorritos que Papá Noel trajo de forma poco responsable en Navidad. Cambiemos esta situación, no formes parte de esta estadística.
Preparando la llegada del bebé a casa: niños y perros
Como es lógico, con la llegad de un bebé en el entorno familiar se producen cambios que afectan a todos, incluido el perro. Es conveniente preparase para que la convivencia siga siendo adecuada.
Una de las principales preocupaciones de los padres que esperan un bebé está relacionada con la manera en que debe presentarse el recién llegado al perro, quien hasta ahora había sido “el protagonista”, pero no se deben olvidar tampoco las pautas a seguir durante el crecimiento del bebé y una futura educación responsable del niño respecto al perro.
ANTES
Un pequeño esfuerzo nos ayudará mucho, y nos ahorrará dolores de cabeza. Pensar con antelación si durante los días que se va a estar en el hospital el perro va a quedarse solo o al cuidado de un amigo/familiar, o en una residencia. Si se queda en casa pero va a pasar más tiempo del habitual solo, pedirle a algún familiar o amigo que pase por casa a alimentarlo o pasearlo, o simplemente a hacerle compañía. Si no se tiene la posibilidad y va a pasar mucho tiempo solo, es mejor recurrir a dejarle con alguien o en una residencia, pues de lo contrario cuando por fin aparezcamos en casa, estará algo “pesado” y reclamando atención, y justo en ese momento será cuando menos podamos prestársela.
En el caso de dejarle con alguien/en una residencia canina, lo mejor es acostumbrarle para que llegado el momento no le suponga un trauma:
A)Con unas semanas de antelación, llevarle un día para visitar la casa de la persona con quien se quedará, o si es una residencia, las instalaciones (además de asegurarnos de que el lugar nos gusta, así al perro no le resultará extraño el lugar cuando le dejemos).
B) Unos días después, le dejaremos para que pase allí una única noche, y volveremos a recogerle al día siguiente, así el perro ve que “no es el fin del mundo” y que sus dueños vuelven a por él. Cuando se le deja, pero también cuando se le recoge, debemos comportarnos con naturalidad, sin expresiones de alegría o despedidas exageradas, que sólo incrementan la preocupación o excitación del perro.
C) Cuando llegue el momento, podemos dejarle allí con normalidad los días que sea necesario y volver a por él cuando la madre y el bebé vayan a volver a casa. Recordar que el perro debe volver a casa antes que la madre y el bebé, con unas horas al menos de diferencia (aunque recomendamos que al menos sea con un día de antelación, durmiendo una noche en su casa) para recibirlos con normalidad.
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Recomendación: suele pasar que el parto se adelanta a lo previsto, o bien que estamos muy ocupados y no encontramos el momento para hacer este proceso…por lo que se recomienda comenzar inmediatamente con esta habituación para no “pillarnos los dedos”, porque es fundamental. |
2.- Tratar de NO HACER CAMBIOS EN EL ENTORNO DEL PERRO:
No cambiarle su cama de habitación, su comedero, etc. Si es necesario hacer estos cambios, que sea progresivamente, y empezar cuanto antes, para que no coincida con la llegada del bebé. Positivizar: en la cama o el comedero, en su nueva posición, aparecen chuches o premios frecuentemente…
3.- LLEVAR EL OLOR DEL BEBÉ A CASA, Y CONVERTIRLO EN ALGO AGRADABLE:
Mientras el bebé esté en la clínica llevad alguna ropa con el olor del bebé a casa, jugad con vuestro perro mientras se la acercáis (lenta y progresivamente, sin obligarle…sólo ir poniéndola al lado mientras jugáis o le acariciáis, luego un poco más cerca, luego que la huela…pero no dejarle que la mastique o coma).Mientras hacéis esto, dadle premios y/o caricias, de forma que asocie el olor del niño con algo agradable.Hacedlo varias veces.
EL BEBÉ LLEGA A CASA
Como ya se ha dicho, el perro ya estará en casa cuando lleguemos del hospital con el bebé. Trataremos en entrar en la vivienda con normalidad (si hay familiares o amigos esperando, les pediremos que actúen con naturalidad, sin gritos o mucho ruido, sin acudir todos a la puerta corriendo…) para no ponerle nervioso.
1.- Durante el primer contacto con el bebé el perro mostrará una CURIOSIDAD COMPLETAMENTE NATURAL, hay que dejarle investigar, bajo nuestra supervisión.Dejaremos que sea él quien se acerque, respetando su espacio, y no le meteremos prisa, sin estrés. Es mejor perder un minuto ahora que tener problemas luego. Dejar que olfatee todo el tiempo que quiera (lo típico es empezar con los pies del bebé) y no enfadarse si trata de subirse a nuestras piernas, es normal que trate de alzanzar “ese bulto tan atractivo”. Nos podemos agachar progresivamente, hablándole con suavidad.
Es importante confiar en nuestro perro y estar relajado para no transmitirle excitación. Hablarle con un tono suave y amable en presencia del niño, incluso si se equivoca o hace algo que no nos guste mucho, porque si no podría asociar al bebé con algo negativo. Si por ejemplo en algún momento queremos que se aparte, mejor decírselo con suavidad y retirarle nosotros, no riñéndole ni hablándole con brusquedad.
Cuando realice acercamientos correctos, le felicitaremos con caricias y palabras, siempre en tono suave, y le daremos premios (ojo, hay que tenerlos preparados por casa!). Mejor darle un trocito, dejar que siga oliendo, luego darle otro trocito, y así progresivamente. El perro asociará la presencia del niño con que a él le siguen haciendo caso y se sigue divirtiendo.
El primer contacto no debe prolongarse en exceso. Cuando veamos que ya ha reconocido al niño, y le hemos felicitado, terminar con normalidad el acercamiento. En ese momento puede ser útil tener a mano un juguete para entregarle y que esté entretenido, y premios. En los siguientes acercamientos ya podemos ir aumentando progresivamente.
2.- Cómo actuar CUANDO EL BEBÉ NO ESTÁ PRESENTE: no debemos aumentar la atención hacia el perro “para compensar”. Esto es un error muy frecuente, ya que puede asociar que cuando el niño está delante, le hacemos menos caso. Es mejor no aumentar la atención o incluso reducirla.
Lo ideal sería reservar un tiempo del día para el perro exclusivamente pero para realizar una actividad concreta que no asocie con el niño y el entorno del hogar (ejemplo: llevarlo a dar un paseo, a correr, etc). La persona a la que más echará de menos seguramente será a la madre, quien más ocupada estará ahora, así que debería hacer un esfuerzo para asignarle ella un tiempo exclusivo para el perro, por corto que sea, pero pensad que es una “inversión” para un buen comportamiento posterior.
3.- SUPERVISIÓN: nunca dejar al bebé (o niño) solo con el perro, ni siquiera un momento. El perro en presencia del bebé o niño debe estar tranquilo y controlado. Para facilitarlo, es aconsejable que el perro responda a los comandos de sentarse, tumbarse o estarse quieto. El manejo del perro es imprescindible, edúcalo antes de la llegada del nuevo miembro.
4.- LAS VISITAS PUEDEN AYUDAR también, haciendo caso al perro (recuerda: siempre cuando el bebé esté delante). Ten premios siempre preparados, por ejemplo en un bol en una estantería, y pídele a tus visitas que le hablen al perro mientras charláis y le den golosinas.
5.- No hay que preocuparse porque EL PERRO LAMA AL NIÑO (no es lo ideal, pero tampoco hagáis un drama de ello). Si se encuentra en buenas condiciones higiénicas y de salud, no debe suponer un problema. Simplemente recomendamos que en esta etapa extreméis las medidas higiénicas y de salud: hacer una desparasitación interna (pastillas) más frecuente – si normalmente se hacía cada tres meses, se recomienda hacerla una vez al mes-; y emplear productos adecuados para la desparasitación externa – existen collares, y pipetas que se aplican sobre la piel, recomendando estas últimas puesto que el collar sí puede desprender al tocarlo algunas sustancias tóxicas que el bebé podría llevarse a la boca-. En todo caso, una visita al veterinario puede despejar todas las dudas que tengáis.
6.-APRENDER A OBSERVAR: si notáis algún comportamiento extraño en el perro, estad atentos, detectarlo a tiempo os permitirá seguir su evolución, averiguar las posibles causas y ponerle remedio a tiempo. Por ejemplo, algunos juguetes con sonido pueden provocar reacciones adversas en el perro (si le coge manía al sonido del juguete, puede terminar cogiéndole manía al “usuario” del mismo…). Esto no significa que debamos retirar los juguetes, pero sí observar al perro en presencia de aquellos estímulos que pensemos que pueden afectarle.
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*NOTA: Es muy frecuente que con la llegada del primer hijo se extreme el cuidado en estas pautas, pero se relaje en la llegada del segundo. Recordándolas y apoyándonos además en el niño mayor para positivizar la llegada del pequeño, lograremos una rápida normaiización para ambos (el perro…y el primogénito! Nuestro hijo mayor puede adquirir así, si tiene suficiente edad, un papel protagonista adquiriendo “una pequeña responsabilidad”, siempre supervisada por los padres. |
Próximamente el artículo relacionado: “Los niños y los perros”
Trick Dogging con Pere Saavedra: AleHOPE en el curso de Habilidades Caninas
El pasado fin de semana del 4 y 5 de febrero parte del grupo AleHOPE asistió al seminario de “TrickDogging” o Habilidades caninas impartido por Pere Saavedra en el Centro Canino “Campamento de Mascotas” en Méntrida, Toledo.
Para quien no conozca el TrickDogging, es una modalidad de entrenamiento canino cuyo fin principal es divertirse, enseñando al perro múltiples habilidades sin que el objetivo principal sea la competición, pero si contiene la base estructural de muchas actividades de educación canina actuales: Agility, DogFrisbee, Obediencia, Flyball, DogDancing, etc. Lo más importante es que la enseñanza y la práctica correcta de esta actividad refuerza y mejora el vínculo y la comunicación con nuestros perros.
LA PONENTE: PERE SAAVEDRA
Pere Saavedra… no necesita presentación. Delegada de Agility de la Real Sociedad Canina de España hasta el pasado mes de Enero, fue campeona del mundo de esta especialidad en Helsinki (Finlandia) en el año 2000, mientras que el campeonato de España lo ha obtenido en 1998, 2002, 2003 y 2005. Es una de las más reconocidas profesionales del mundo del perro en nuestro país, abanderada del trabajo cognitivo y la importancia de la vinculación afectivo-emocional del guía y el perro, e incansable investigadora de las formas de aprendizaje. Su filosofía de enseñanza lleva como premisa el respeto de las emociones (gestión emocional) y el afecto como motor principal para construir conductas con la máxima estabilidad posible.
La impresión que uno se lleva de ella y su trabajo es que “hace lo que dice”: un trabajo consistente y de calidad, lleno de lógica y de reflexión previa; y lo hace con sus perros y cualquier otro perro “que se ponga por delante”.
UN TRABAJO SÓLIDO Y ESTABLE
En el seminario se revisaron conceptos de trabajo previo sobre clicker, marcadores, motivadores, gestión emocional, etc… Se hizo hincapié en la necesidad de obtener estabilidad en las fases más tempranas del aprendizaje, en las que se apoyará todo el trabajo posterior.
Analizamos los conceptos personales de estabilidad, revisamos la lógica de nuestros comandos y de los distintos marcadores que usamos, para mejorar su comprensión por nuestro perro, y charlamos largo y tendido sobre gestión emocional de cara a salvaguardar el bienestar de nuestro perro, pero también desde la búsqueda de un trabajo sólido y estable.
Pere nos mostró cómo el trabajo precoz de propiocepción es fundamental para que el perro adquiera la coordinación, equilibrio y destreza necesarias, al menos deseables, para que el perro se desenvuelva con seguridad y confianza en el trabajo de las habilidades.
Lógicamente los perros de Pere están muy estimulados precozmente para poder obtener de ellos todo el magnífico potencial que luego demuestran. Pero como ella misma explica, esta brillantez solo se consigue con trabajo “a fuego lento”: “Los trabajos de calidad se distinguen por la comprensión de los conceptos y la estabilidad de las conductas. Aprender no es mecanizar, es comprender”.
El tiempo gélido (y los truenos…y el ulular del viento…y los tiros de los cazadores…) se aliaron en nuestra contra y hubo que limitar un poco el trabajo en pista, pero pudimos practicar un repertorio de conductas básicas para trabajar con nuestros perros, para conseguir un variado repertorio con el que posteriormente sería posible construir secuencias, rutinas para Freestyle o, en el futuro, montar una coreografía.
Como siempre, Raquel Moreira y el equipo de Campamento de Mascotas estuvieron no solo brillantes en la organización, sino implicados tanto en el curso como en las necesidades de sus participantes. Pero además en este seminario queremos destacar el ambiente entre los compañeros, quienes con sus preguntas, aportaciones y sugerencias lo hicieron especialmente ameno e interesante. Una de esas ocasiones en que te reafirmas en la idea de que de todas las personas se puede aprender mucho. Nos fuimos de allí con mucho en que pensar (o re-pensar), mucho que practicar y muchas cosas nuevas que investigar. Gracias a todos!
Nota_ agradecemos a Campamento de Mascotas que nos hayan facilitado las imágenes de este artículo.
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AleHOPE Asiste al seminario de Disc Dog de TXAKURTZEN en Campamento de Mascotas
El fin de semana del 28 y 29 de enero asistimos en el centro canino “Campamento de Mascotas” (Méntrida, Toledo) a un seminario muy interesante y divertido sobre “Iniciación al Disc Dog”; una actividad que muchos de vosotros conoceréis (lanzamiento y captura del perro de uno o varios discos voladores o, mal llamados – pues es una marca comercial- “frisbies”)….Aunque quizá lo que no sepáis es que el Disc Dog es un deporte canino en toda regla, existiendo competiciones oficiales en varias asociaciones y modalidades.
El seminario fue impartido por Vicente Martínez e Iñaki Carretero, los dos miembros de Txakurtzen, un interesante proyecto vinculado con el mundo del deporte canino, que tratan siempre desde la óptica del respeto mutuo entre la persona y el perro. En general, en los ámbitos del deporte canino y especialmente en la competición, tanto dueño como perro se ven sometidos a ciertos niveles de presión y exigencia. Sin embargo, el perro no puede “elegir” y se ve sometido a veces a grandes presiones, sufriendo unos niveles de estrés que no puede gestionar de manera adecuada, e incluso poniendo en riesgo su estabilidad emocional y desgraciadamente, en un deporte como este, plagado de saltos y figuras, también se pone en riesgo en ocasiones la integridad física del perro. Nos hablaron de cómo tristemente hay perros “quemados” de competir con tan sólo unos pocos años de edad, de tremendas lesiones en columna y cuello, de perros con signos de estrés alarmante en las competiciones… Todo eso ha de cambiar.
Los chicos de Txakurtzen nos mostraron un enfoque diferente, que afortunadamente gana más adeptos cada día, donde el vínculo afectivo y emocional es el máximo motivador para el equipo guía-perro, y donde se trabaja en paralelo la estabilidad emocional del perro, su confianza en el guía y los aspectos técnicos del deporte.
Un buen guía tiene claro que lo primero es el bienestar de su perro. En la vida hay obstáculos que superar y exigencias que cumplir, sí…pero un buen guía proporciona a su perro la exigencia o presión adecuada en cada momento. Como parte “humana” de este binomio el guía debe saber parar un entreno, rebajar niveles de estrés en el perro, que muchas veces nos “pide más”, sin medida, llegando a convertirse en un adicto al disco…que no al deporte, porque el perro llega un momento en que ya no juega contigo.
Y un buen guía debe por supuesto velar por la integridad física de su perro. Nunca deben realizarse saltos de ninguna clase en cachorros, hasta que la osamenta esté plenamente desarrollada y no corra peligro de lesionarse aún con un salto bien realizado. Además, una mala caída u otra experiencia negativa en esta edad del perro (en todas, pero más incluso en esta) puede hacer que rechace el disco.
Debe enseñarse al perro a saltar de forma progresiva, para que finalmente él sea capaz de corregir su postura en el aire y caer con la columna lo más paralela al suelo posible, repartiendo el impacto entre las cuatro patas. Para poder lograrlo, Vicente e Iñaki nos mostraron la importancia de practicar con el perro, comenzando lo más tempranamente posible, ejercicios de propiocepción, o “percepción del propio cuerpo”; el perro tiene consciencia y control de todas sus partes corporales, lo que le permite además de ser más ágil y estable, corregir las posturas adecuadamente. A este aspecto, muy interesante, le dedicaremos un artículo monográfico más adelante.
Actualmente existen cuatro asociaciones que realizan competiciones de Disc Dog, y como no podía ser de otra manera, cada una con sus propios reglamentos, normas para las pruebas, etc. En todas ellas hay dos modalidades básicas o pruebas: el Freestyle (una “coreografía” de dueño-perro, o incluso por equipos), con lanzamientos y figuras; y una prueba de lanzamientos de distancia.
Los chicos de Txakurtzen nos enseñaron la manera de realizar distintos lanzamientos básicos, ya que es importantísimo lanzar bien el disco para no lastimar a nuestro perro, para despertarle el interés por el disco …y para que no se aburra de nosotros! Fue divertido experimentar cómo la presión en pista puede con la puntería del casi todos y practicar con nuestros perros con el consejo de Vicen e Iñaki. También repasamos las principales figuras existentes…aunque como dice Vicen, “imaginación al poder!”
Por supuesto pudimos disfrutar de una exhibición de lanzados y figuras, con Hiru dispuesta a enseñarnos cómo se hace un “vault” con confianza, y lo natural que puede parecer subirse a unos pies… Y de Truck y Joan (gracias, Marta y Joan, por toda vuestra ayuda), enseñándonos toda la belleza de este deporte.
Queremos agradecer a Txakurtzen su trabajo (y su paciencia con nuestros lanzamientos!), a Marta y Joan toda su ayuda con la marcha del curso, y especialmente a Raquel Moreira y todo el equipo de Campamento de Mascotas la buena organización del curso y su disponibilidad, que ayudó a crear el buen ambiente que reinó en el curso. Estamos seguros de que muchos nos volveremos a ver…con un disco en la mano, quizá.
Aquí os dejamos unos carruseles de fotos, tardan un poquito en cargarse, tened paciencia.

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Cómo elegir un buen pienso
Los piensos secos son la opción más habitual la hora de alimentar a nuestros perros (aunque no la única). En este artículo trataremos de despejar algunas dudas a la hora de elegirlo.

Disponemos de multitud de marcas de piensos en el mercado pero por calidad y composición no siempre son las más adecuadas para nuestras mascotas. Vamos a empezar por lo básico:
- ♦ La carne: debería aparecer siempre en el primer lugar de la lista de ingredientes y ser de la mejor calidad. Evitar los “subproductos animales” y “harina de…”. Lo ideal sería que la carne fuese apta para consumo humano ya que la “no apta” suele proceder de animales enfermos que han recibido grandes dosis de fármacos y estos no se eliminan en el procesamiento de esta.
- ♦ Debería contener muy poca o ninguna cantidad de cereales ya que el trigo suele ser alérgeno para algunos perros y otros como el maíz impiden la absorción de algunos minerales. En muchos casos se suelen utilizar como “relleno”.
- ♦ No debería tener saborizantes.
- ♦ Los conservantes deberían ser naturales como la vitamina C o E (antioxidantes). Si lleva antioxidantes químicos como la etoxiquina o el butilhidroxianisol (BHA) y el y el butilhidroxitolueno (BHT) descártalo.
Podemos diferenciar tres los tipos de piensos según su calidad, gama baja, media y alta o premium.
Los piensos de gama baja no suelen tener una formulación muy exacta y constante ya que varía en función de las materias primas disponibles y es raro que pasen controles de calidad por lo que suelen ser muy baratos.
En la gama media encontramos muchas marcas comerciales que suelen venderse en grandes superficies y supermercados. Estas también son las más conocidas ya que suelen realizar bastantes campañas de publicidad y suelen hacer hincapié mas en la palatabilidad que en sus propiedades nutritivas.
Aunque en esta gama media los procesos productivos son mejores que en las gamas bajas sigue habiendo variación de la lista de ingredientes según la época del año o procedencia. También nos solemos encontrar, que las bolitas de pienso suelen tener distintos colores y formas, esto para captar la atención del dueño ya que al perro le da igual.
Las gamas altas o premium generalmente solo las encontraremos en clínicas veterinarias o tiendas especializadas. En estas marcas la calidad nutricional del alimento es lo más importante potenciando el estado de salud del perro. La calidad y procedencia de sus ingredientes siempre será la misma.
En principio esta gama suele ser más cara que las demás pero ya que tienen mayor densidad de nutrientes y estos son más digestibles nuestro perro necesitará una menor ración de alimento por lo que se compensa parcialmente su coste.
En general alimentando con una gama premium, conseguiremos que nuestros amigos crezcan y vivan sanos, con su energía natural. Manteniendo una alimentación sana y equilibrada vivirán más y mejor y con menos probabilidades de contraer enfermedades.
Esperamos que este artículo os ayude a elegir el mejor pienso para vuestro perro. Nosotros sólo aconsejamos gama premium y recordad que no las más caras tienen por que ser las mejores.
En sucesivos artículos seguiremos hablando sobre otros aspectos de la nutrición de nuestras mascotas.
Fuentes:
http://www.alaskanmalamutes.es/perros/alimentacion/piensos.html
Links relacionados:
Composición y opiniones sobre piensos: http://www.dogfoodanalysis.com/dog_food_reviews/
San Antón 2011 – Un magnífico y solidario “día de perros”
El pasado domingo en Madrid celebramos el día de San Antón, y los integrantes de Alehope hicimos un pequeño recorrido por el centro de Madrid para participar en algunos de los eventos que nuestros compañeros amantes de los animales habían organizado. Nuestro primer objetivo fue poner nuestro granito de arena por la causa del movimiento perruno. Estuvimos en la V Quedada de perros viajando por Madrid, una marcha pacífica y solidaria para pedir una mayor tolerancia para con los perros en espacios y transportes públicos. España está a la cola de Europa en este aspecto, en países como Francia, Alemania o Bélgica los perros pueden acompañar a las personas en trenes, autobuses, o incluso restaurantes o comercios, no tienen que esperar en la puerta atados a una farola mientras sus dueños hacen las compras. Esto tiene que cambiar.El punto de partida era la Puerta del Sol, el tiempo no acompañaba, pero la marcha pasó por Callao y Gran Vía llamando la atención del resto de ciudadanos madrileños, incluso algunos que no sabían del evento y paseaban a su perro a esas horas se apuntaron a acompañarnos. Hubo un momento de descanso al llegar al Ayuntamiento, donde se hizo una protesta silenciosa de unos minutos para coger fuerzas y llegar hasta Retiro, donde finalizaba el recorrido.
Tras la marcha perruna salimos corriendo hacia Chueca con nuestros perretes para visitar a nuestros compañeros de la Asociación “Las Nieves”, que participaban en una genial iniciativa por parte del barrio: “Chueca Loves Antón”. Sólo nos dio tiempo a estar un ratito, lo justo para que nosotros disfrutaramos de la compañía de gente que adora a los perretes tanto como nosotros, y para que nuestros perretes se lo pasaran pipa jugando y conociendo nuevos amigos de dos y cuatro patas.
Acabamos derrengados de tanto ir y venir pero mereció la pena, y estamos encantados de comprobar que los ciudadanos madrileños son muy tolerantes en su mayoría con nuestros amigos peludos. Momo y Meiko pudieron comprobarlo, recibieron muchas caricias y lametones y lo pasaron genial en la “gran ciudad”, además aprovechamos para practicar algunas de las normas del Buen Ciudadano Canino: saludar con educación tanto a perros como a personas, no tirar, sentarse en los semáforos,… vamos, que aprovechamos el día a fondo.
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Peligros Navideños para Nuestros Perros
Ya tenemos encima las tan señaladas fechas de la Navidad, y aunque son días en los que seguro disfrutaremos mucho de la compañía de nuestros gordos, desde Alehope os queremos advertir de ciertos peligros navideños para nuestros perretes. Bastantes disgustos tenemos ya si nuestro tío se corta la mano cortando el jamón o al primo se le atasca la última uva del año. Evitemos también pasar por urgencias veterinarias.
Estos son nuestros consejos:
“¡Qué cosas nuevas más bonitas han puesto por la casa!” – Los adornos navideños
Tenemos que enseñar a nuestro perro a mantenerse alejado de los adornos, sobre todo si es un cachorro explorador o un cotilla nato, y no dejar que los vean como si fueran juguetes nuevos. Tenemos que tener cuidado de que no tire el árbol, o los adornos de las mesas y estanterías. Puede que nuestro peque no tenga instinto destructor o no le interesen en absoluto todas esas cosas brillantes que hemos puesto por toda la casa, pero hay que recordar también que los movimientos de rabo pueden causaros algún disgusto. Lo mejor es mantenerles fuera del alcance adornos frágiles como bolas de navidad que puedan romperse, pueden pisarlas y clavárselas en las almohadillas y en el peor de los casos tragarse los pedazos, que son muy afilados y peligrosos. En palabras de Ian Dumbar en Un cachorro en casa:
“sí tú perro es capaz de destruir el objeto tendrás que reponerlo y eso cuesta dinero, sí es capaz de tragarselo es muy posible que tengas que cambiar de perro…”
“¡No vayas hacia la luz!” – Las luces de Navidad![]()
Esconder al máximo los cables es fundamental, pueden enredarse y peor, mordisquearlos. Si vemos que a nuestro perro le atraen mucho las bombillas, alejarlas un poco más, no vaya a ser que se les ocurra darles algún bocadito.
“¡Cuidado con el fuego!!”
Y nos referimos a las velas y bengalas, encendidas y apagadas. No deberían ser muy curiosos con estas cosas pero pueden llevarse el susto de su vida.
“Esas raras especies navideñas silvestres” – Plantas típicas en Navidad
La planta de moda de las Navidades (Flor de Pascua o Poinsettia), así como el muérdago o el acebo son venenosas para nuestras mascotas. ¡Cuidadito con los que a veces tienen ansia de vegetarianos! Mejor ponerlas lo más alto que podáis.
“¿Dónde está el lazo que venía envolviendo esto?” – Los envoltorios de los regalos tampoco son juguetes
Si nuestra mascota es de tipo aspirador, es decir, de aquellos q van con la nariz en el suelo tragando todo lo que pillan, mejor recoger todos los lazos, plásticos y alambres típicos de los días de regalos. Tampoco dejéis que se coman los papeles que los envuelven, un poco de papel se puede digerir, pero pueden acarrear estreñimiento y además los papeles de ahora vienen tratados con productos químicos que pueden ser muy dañinos.
“Ñam Ñam” – Días de comilonas
Estamos seguros que le queréis dar a vuestros perretes la mejor alimentación posible…¡pero que sea para perros! Los dulces navideños, el turrón, los polvorones son demasiado dulces para los perros. Pueden conllevar problemas muy graves a la larga. Tampoco son recomendables el marisco o el jamón serrano, que es demasiado salado. Vuestro mejor amigo puede compartir un gran festín de Navidad con vosotros, pero por favor, que sea de una buena comida equilibrada para perros.
“Pim!Pam!Pum!Trauma!” – Petardos y fuegos artificiales
Por el bien de vuestros perretes (y de todos los del barrio), olvidaros de los petardos (¡¡¡Por favor!!!), tened en cuenta que tienen un oído mucho más sensible que nosotros, y lo que en un principio puede parecer divertido (jaja! El perro se ha asustado!) puede convertirse en una fobia que más tarde no hará ninguna gracia y será muy difícil de eliminar.
Y lo más serio
Por último y no menos importante, el peor de los peores peligros para nuestras mascotas: el utilizarlas como regalo. Las mascotas no son cosas, los cachorros son bonitos, suaves y muy graciosos con un lacito…pero crecen, necesitan cuidados, tiempo, dinero (mucho más de lo que muchos se imaginan), ejercicio,.. Lo que puede ser un encantador regalo puede convertirse en una obligación no tan deseada como pensábamos, sobre todo si el que lo recibe es un niño. Si deseáis tener un perro olvidaros de los escaparates de las tiendas, pensadlo mucho, pensadlo todo, poneros de acuerdo en familia, informaros, del tiempo que os ocupará, del dinero que os tendréis que gastar, haced números, y si aun así estáis seguros, haceros una idea de qué carácter tendría que tener para congeniar en vuestra familia. Entonces informaros de las razas, id a criadores de confianza o mejor, hacer una visita a una protectora, exponed vuestras dudas y vuestros deseos, ellos os darán las mejores opciones y podréis darle el mejor de los regalos a un animal sin suerte. Y esto no hace falta que sea sólo en Navidad.









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